viernes, 5 de junio de 2009

Buscamos.

Idea Vilariño, falleció el 17 de abril de 2009, también en Montevideo como Mario Benedetti. También de la generación del 45.
Un fenómeno se vuelve a repetir. ¿Porqué esperamos a perder las cosas, a que se marchen o nos dejen, para dedicarle tiempo? ¿Porqué nos seduce tanto el cómodo saber que tenemos todo nuestro alcance ? Debemos sentir la pérdida para comprender que nada es para siempre...
Su libro de poesía se sumo a mi lectura en estas semanas. En el rito inevitable de intentar retener lo que se fue. En realidad, se cumple con veracidad la realidad de que nada se va, mientras permitamos que se quede.

BUSCAMOS
Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.
Idea Vilariño (1920-2009)

viernes, 29 de mayo de 2009

Recuerdos.

Fechas. Para muchos significa la oportunidad del recuerdo. Muchas veces tristes, otras todo lo contrario. Es la oportunidad de hacer homenaje a momentos, historias, personas. Es la evidencia más clara, de que nada está perdido. Todo continua, en el rincón que hemos escogido guardarlo para siempre. Todo está bajo nuestra piel. La mejor prueba es, cuando el recuerdo se hace tan presente, que casi volemos a vivir ese episodio tan querido. Lo notamos, con el corazón acelerado, con las lágrimas en los ojos, con la respiración entrecortada. Lo reconocemos al abrir los ojos y entender que no podemos regresar. A la vez que es justamente esa enorme añoranza, la que nos tiene que lanzar a crear nuevos recuerdos. Es un círculo, una historia enlaza a la otra. Siempre nos impulsa a la búsqueda. De lo que está por venir. Del intento de repetir imagenes, aromas, sonidos. Volver a elegir. En la certeza de saber donde están esos momentos sublimes.
Eduardo Galeano en su libro El libro de los abrazos, escribe: "Recordar es volver a pasar por el corazón". No pudo decirlo mejor. Lo pienso y siento así.

sábado, 23 de mayo de 2009

Locura.

No es fácil escuchar la voz interior. Por eso tantas personas son insensibles o ignorantes. Limitan el acceso a sus sentimientos más profundos. Levantan muros emocionales y barreras psicológicas. Es menos comprometido. Es más fácil dejarse llevar por la corriente que los rodea. No involucrarse es una tendencia que se ha transformado en algo común, hoy por hoy. La gente se oculta tras sus opiniones, sus hábitos, sus horarios apretados y cómodos, sus bien enumeradas excusas y explicaciones. Ser sensible es ser vulnerable. Pero también es ser libre; es estar abierto, como no es posible estarlo de otro modo, a una gran cantidad de experiencias fuera de serie.
Ahora eso si, cuando se tiene la suerte de encontrar esa "otra" gente. La que se anima asumir lo que siente. A defender su opinión. A cruzar los desiertos que puede llegar a significar. A peregrinar desde la razón hasta el sentimiento. A dejar fluir las palabras hasta el punto que dicen: "solo sé amar con locura". Prepárarse!, porque es la locura que se mente hasta en la sangre, y solo se tejen la posibilidades de expandir esa maravillosa locura dondequiera que sea necesario. Sin olvidar los riesgos que vienen implícitos. Pero llega un momento que no se puede solo vivir del deseo desesperante. Hay una sola cosa que libera los deseos frustrados, la acción.
El accionar por vivir lo que se lleva dentro, lo que uno es, en definitiva. Intentando, siempre, dejar ir, de la mejor manera, dando. Solo en ese instante uno siente que llegó a puerto. Y si eso ha significado, tormentas, distancias, soledades, angustias y sueños. Ese instante, es el paraíso en la tierra. En donde, el mundo se vive en un segundo...y vale la pena.

domingo, 17 de mayo de 2009

Táctica y estategia.

A la generación del 45 perteneció, Mario Benedetti, que a sus 88 años falleció, hoy, en su casa en Montevideo. Novelista, cuentista, poeta y dramaturgo, autor de ensayos y crónicas, crítico literario y periodista. En todos los géneros que ha transitado ha dejado una huella. Siempre comprometido, sagaz, ingenioso. Protagonista de su tiempo. No solo como exiliado.
Se extrañará no verlo por las calles montevideanas. De todas formas, afirmo, hay seres que saben estar en la ausencia, a diferencia de los que están siempre, sin saber estar. Como si fuera poco el legado que nos ha dejado es vasto.
A modo personal, aquí, creo que el mejor honor es él mismo.

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo, ni sé
con que pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo, ni sé
con que pretexto
por fin me necesites.

Mario Benadetti. (1920-2009)

lunes, 11 de mayo de 2009

Suecia.

Si, en Suecia transcurre el relato de este libro, La vida con Jan. Sueca es su escritora también, Marianne Fredriksson. Esta vez se basa el relato en la relación de un científico, acostumbrado a la comprobación de todas las cosas, como medio de vida y una enfermera, siendo su intuición uno de sus mayores dones.
El libro trata de resolver esa ecuación. Los hechos concretos y tangibles versus lo espiritual e intangible. Parece imposible por momentos la convivencia de dos seres tan opuestos. Solo un elemento les permite continuar, proyectarse. Lo que sienten el uno por el otro. La pasión que comparten bajo la ducha, colabora a que se sientan a "salvo". Pero aparecen otros elementos que son ineludibles.
El libro es peculiar. Te lleva en un sinuoso camino, de psicoanálisis. No es posible evitar pensar en tu propia infancia. El hilo conductor se mantiene con cierta armonía hasta que se rompe de manera radical y cáustica dos páginas antes de terminar el libro. Sí, se rompe. No hay ninguna otra palabra mejor. No deja lugar a la esperanza, ni a nada que se le parezca.

jueves, 30 de abril de 2009

Sabiduría.


La naturaleza sabe. No cabe dudas. La foto solo hace confirmarlo.

miércoles, 22 de abril de 2009

Milagro?

En la V Cumbre de las Américas, el presidente Hugo Chávez le regaló un ejemplar del libro Las venas abiertas de América Latina, del muy uruguayo Eduardo Galeano, al presidente Barack Obama convirtiéndolo de la noche a la mañana en uno de los primeros libros en la lista de ventas en Amazon. Claro es, que esto no es un milagro. Lo sería, si la lectura del mismo, invita a Obama a la reflexión. A mirar desde el sur. A querer ver, lo que es patente. Confiemos. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde.

sábado, 18 de abril de 2009

Intensidad.

Rondaba por mi sentir en estos días, ¿cómo algunas personas eligen esa felicidad tan peculiar que duele? A pesar de mis días atareados con actividades extra curriculares, me acompaño insistentemente esta interrogante. Se transformó en un laberinto. Me perdí en él. No encontraba salida. Luego como un pétalo que muy suavemente por el viento se mece, llegó a mis manos la respuesta:

"Solo las personas que son capaces de querer intensamente pueden experimentar dolores intensos. Pero, por otra parte, la misma necesidad de amar las hace reaccionar y las cura. Por eso la naturaleza moral del hombre tiene más resistencia que la física. El dolor nunca mata"
León Tolstoi (1828-1910)

Pues si, así es. Hay quienes se animan a esa intensidad en el sentir. Hay quienes es en ese amar, con ese dolor, lo que los mantiene vivos. Sé que es impensable para muchos. Pero esa realidad existe. Es muy lejana a la seguridad apacible y sobre todas las cosas aparente, que es primordial para tantos. Cada uno sabe. O no.
El secreto está, no en buscar dolor. Simplemente saber que produce ese dolor. Dicho de otro modo, el origen de tanta bendita intensidad.

viernes, 17 de abril de 2009

Todas las épocas.

Todas las épocas
una tras otra
se han esforzado
por señalar lo mejor
distinguiendolo de lo peor
yo
convencido
de la absoluta precisión
y constancia de las cosas
permanezco mudo
mientras los demás discuten
y luego
voy a bañarme
y admirar mi cuerpo.

Walt Whitman. (1819-1892)

viernes, 3 de abril de 2009

Sombras.

Amistades me recomendaron leer La sombras del viento, de Carlos Ruiz Zafón. Por lo menos volvería a encontrar la Barcelona que tanto me gusta y extraño. Pues si, me volví a lanzar por sus calles, en otros tiempos, pero volví a ese lugar en el mundo. Mucho más que ello, el autor te invita a más. Intriga, pasiones, torturas, misterios, duelos, amores. Todo en permanentes círculos de sombras, entre el pasado y el futuro.
En un de sus páginas, encontré algo que me quedó rondando en mi pensamiento. " Los libros son espejos, solo se ve en ellos lo que uno lleva dentro." Hay algo de razón, reconozco que vi reflejada mi teoría de la casualidad-causalidad. Ente otras cosas.
Lo que me llamó la atención en este libro, es las distintas perspectivas en que se ve a la mujer, hay de todos los tipos, las santas, las "guarras", las madres, las amantes, las bellas, las silenciosas, las corpulentas, las tímidas. Eso sí, todas con sus luces y sus sombras.
La característica de este libro me la habían anunciado, cuando uno acepta leerlo, cae en sus redes. La curiosidad por saber más, y como se desenvolverá el embrollo de los acontecimientos, atrapa. Es el logro del autor. No sé, si un "gran" libro, si puedo decir que las casi 600 páginas las leí en tres días.

martes, 31 de marzo de 2009

Un ratico...

Los colombianos utilizan esta expresión, y casi me animo a decir que solo ellos deberían pronunciarlo, porque esa palabra solo con ese acento es armoniosa.
Entre mi acostumbrada montaña de papeles, encontré en uno de ellos lo siguiente: " Mujer enigmática, que en principio asusta y crea distancia, pero en realidad esconde pasiones, que solamente trasmite a través de un código, que solamente pocos saben interpretar...de esa dama de tiempos perdidos."
Me pareció una belleza, cuando lo leí por primera vez, y me sigue pareciendo cada vez que lo leo.
En momentos de tanto cansancio, cuando lo único que quieres es vacaciones, dejarte ir con un libro, con un paisaje, con el mar, cosas así te salvan. Te salvan de caer, en el peor de los enemigos, la rutina, las preocupaciones, las cuentas a pagar, las distancias, todo eso que es tan real y tangente. Nos da fuerza, de no dejar de creer que lo no tangible es igual de real o más verdadero. Lo que sentimos.
No podemos escapar de lo que hemos construido, no es el fin. El punto es saber estar. Ese es el desafío, estar por completo en todos los mundos y sub mundos que hemos creado. Es la única manera de mantenerse vivo.
Mientras escribo escucho, La vida es un ratico, canta un Colombiano, por supuesto, con una de las miradas más intensas que conozco.

lunes, 2 de marzo de 2009

La ventana.

Nada describe mejor mi actualidad, como esta imagen de "La muchacha en la ventana", que Dalí pintó en 1925 en su etapa formativa, cuando no se apreciaba aún el surrealismo en su pintura.
Personas diferentes, en momentos distintos y cada una de manera muy particular me regalaron esta obra. La última me permite tenerla conmigo siempre, verla todos los días, y a pesar de ello descubrir siempre algo nuevo y disfrutarla cada vez más.
Esa contemplación, ese horizonte que recibe ese millón de pensamientos, esa brisa que invita a sentirse más liviano. Esos colores tenues y azulados, que refrescan como el agua. Esa ventana abierta a los paisajes de la vida. Ese silencio aparente. Esa soledad buscada.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Carnaval.


Soy gran observadora. El carnaval es un deleite para esa cualidad. Me vuelvo a asombrar cada año de la transformación que se produce en todos los que deciden festejar. Es una manera de liberar increíble. Tal vez en estas latitudes es especialmente así. No hablo del Carnaval de Río, el cual de pequeña llegué a detestar y hoy pienso que algún día hay que estar en vivo allí. Hablo del otro carnaval, el que se festeja a veces hasta con nieve. Justamente pese a la temperatura, el color, la euforia, la alegría se yuxtapone. Las máscaras dejan libre lo que está escondido. Es hasta irónico pero es así. No se habla de "la crisis" y de nada que se le parezca. Todo lo que es conflicto se diluye.
Son días que muchos eligen vivirlos con intensidad. Una pausa para la rutina, una posibilidad para lo diferente.

jueves, 19 de febrero de 2009

Nessun dorma!

Cuando no se pude expresar las revoluciones internas, siempre se encuentran válvulas de escape, que se transforman en puertas hacia lugares infinitos. Turandot, de Giacomo Puccini, sigue siendo un placer de los dioses. El origen de la historia de Turandot se remonta a un poema de Nezami, uno de los grandes poetas épicos de la literatura persa, llamado Las siete bellezas o Las siete princesas.

Il principe ignoto
Nessun dorma! Nessun dorma!
Tu pure, o Principessa,
Nella tua fredda stanza
Guardi le stelle
Che tremano d'amore e di speranza.
Ma il mio mistero è chiuso in me,
Il nome mio nessun saprà!, no, no
Sulla tua bocca lo dirò!...
(Puccini: Quando la luce splenderà!)
Quando la luce splenderà,
(Puccini:No, no, Sulla tua bocca lo dirò)
Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
Che ti fa mia!...
Voci di donne
Il nome suo nessun saprà...
E noi dovremo, ahimè, morir, morir!...
Il principe ignoto
Dilegua, o notte!... Tramontate, stelle! Tramontate, stelle!...
All'alba vincerò!
vincerò! vincerò!
El príncipe desconocido
¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...!
¡Pero mi misterio está encerrado en mí,
¡Mi nombre nadie lo sabrá!. No, no
Sobre tu boca lo diré
(Puccini: Sólo cuando la luz brille)
Sólo cuando la luz brille
(Puccini: ¡solo sobre tu boca lo dire!)
¡Y mi beso fulminará el silencio
que te hace mía.!
Voces de mujeres
Su nombre nadie sabrá...
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!
El príncipe desconocido
¡Disípate, oh noche! ¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡venceré! ¡venceré!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ellos.

Para incluir esculturas también en la versión masculina, pero sobre todo para ser justa, y darle un lugar a "ellos" aquí, ya que a "ellas" les dí pocas semanas antes su lugar. Para mostrarlos a ellos también, demasiado poco se exhiben. Nosotras somos continuamente expuestas.
Para dejarse deslumbrar por el escultor y dibujante francés, Edmé Bouchardon (1698-1762), considerado el mejor escultor de su generación, destacándose por la gracia y el esmerado acabado en la superficie de mármol.
Sería de no extrañarse que el efecto Pigmalión se produjera en esta ocasión, una vez más. Y si esta escultura despertara de su profundo sueño y hablara, caminara, sintiera....sería solo para amarla.

Foto:
Fauno dormido, París, Musée du Louvre, Departamento de Esculturas.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Sehnsucht.

Hay momentos precisos, episodios de nuestra vida que es difícil de poderlos catalogar. Muchos son los que me han preguntado en estos días:"¿Cómo estás?" Tan simple la pregunta. Tan compleja de responder. Pues contesto: Ante todas las cosas estoy agradecida por lo vivido. Por tener ambas partes el coraje del encuentro, sabiendo que es, por determinado período de tiempo. Sabiendo que la despedida siempre está al final del camino y nunca nos da tregua. Tregua tampoco nos permitimos en vivencias. Confirmo que todo aquello que de antemano se sabe no es para siempre, es más intenso y profundo. Con tanta conciencia se vive lo poco que se tiene, que se transforma en eterno. ¿Quién se atreve a quitarnos los recuerdos de lo compartido? Ahora eso sí, el intentar asumir mis despedidas, no me salva de quedar sin defensas, al ver a mis pichones descubriendo esta dimensión de la vida. No puedo aliviarlos, deben ellos también, crecer en este aspecto. Reconocer que lo que uno ama, lo lleva consigo a todas partes. El no ver o no escuchar, no influye en el sentir. Si bien daríamos todo por un abrazo.
Busqué una palabra que definiera todo esto. No la encontré en español. En francés tampoco. En portugués la que más se acerca es, Saudade. La sorpresa fue encontrarla en alemán, Sehnsucht. Al traducirla debo utilizar cuatro palabras en español, una no nos alcanza! Estas cuatro palabras encierran mi sentir en este momento: Anhelo, Añoranza, Ansia, Nostalgia. Todo está allí, lo que pasó, añoranza, nostalgia y lo que está por venir, anhelo, ansia. Se conjuga perfectamente la dimensión del tiempo. La interrelación de que lo uno necesita de lo otro. Sin nostalgia no hay anhelo, sin añoranza no hay ansia.
Así es esta historia, hay que animarse, no queda otra.

domingo, 18 de enero de 2009

Combatir.

Es ya sabido la gran colección de apuntes, papeles y anotaciones que me rodea. Esta vez encontré un texto que casi en el olvido estaba. Pero su contenido, hoy más que nunca lo entiendo, lo vivo y lo siento.

"En aquella indecible angustia de mi alma, resplandeció una idea como una claridad en la noche; precisamente esta: se resigna quien "puede" resignarse; pero si podemos "creer", creemos... en el arte de amar lo que uno hace es un combate, y en esto es necesario jugarse hasta la piel."
Vincent Van Gogh (1876)

Todos aquellos que combaten hasta sus últimas consecuencias, entienden con exactitud, la profundidad de este texto.

martes, 13 de enero de 2009

Une femme dans les jardins des tuilieries à Paris



En una tarde de frío en los jardines de Tuilieries mis ojos hicieron un gran descubrimiento. Una mujer con todas sus curvas. Me maravilla siempre pensar en las manos del artista creando. Seguramente el cuerpo de esta mujer está lejos del ideal para muchos. Si bien es de bronce, me parece más real que muchos cuerpos que caminan. De todos modos no es el punto. La fuerza que transmite, su seguridad, su identidad como mujer, es el centro.
Para mi, ha sido un placer encontrarme con este arte que no salí a buscar, pero que supo darme mucho de lo que su artista allí dejó.



Gaston Lachaise (1882-1935)
Standing Woman, 1932.

viernes, 9 de enero de 2009

La Reina...


No sé si a todos les pasa. Mi amiga tiene la virtud de poder entrar en mundos paralelos con una rapidez indescriptible. La última vez, me comentaba, fue buscando entre sus libros. En uno de ellos, como marcador estaba una pequeña tarjeta de un restaurante, La Reina del Raval. Me relataba, que el haber encontrado ese simple detalle, la permitió volver a ese lugar, a esos aromas, a ese día, a esos sabores. Su capacidad de recordar con exactitud, de volver a vivir ciertos momentos, es poco común. A esto, ella me explicó, que una canción de su juventud le da la respuesta. Tan simple como válida es dicha respuesta. Su argumento es el siguiente: hay momentos que son para siempre y duran solo un instante. La miré. Hubo un silencio. Tiene razón dije para mis adentros. Uffff!! que esta mujer está despierta, muy despierta! Le pedí que me contara más. Que me enseñara ese juego maravilloso de dejarse ir, de permitirse volver a estar en algunos lugares con determinadas personas. Extremadamente elocuente fue la intensidad de su mirada, al mismo tiempo que me decía:" Sigue a tu corazón, él te llevará."
www.lareinadelraval.com

domingo, 4 de enero de 2009

Paul Auster.


En realidad, mi intención fue dejar a este autor para el final del año, como la cereza de la torta. Como ven, la cereza quedó para comenzar el nuevo año. Es un buen comienzo, por lo tanto promete. No siempre, hay que dejar lo mejor para el final. Lo apliqué durante mucho tiempo. Ahora, opto por comenzar con lo que más me gusta. Hasta puedo darle un toque simbólico, a esta casualidad.
Hechos concretos, me alejaron de la posibilidad de pasar por aquí. Tan concretos como ser, reencuentros, festejos, preparativos, todo acompañado de mucha alegría y eso sí mucho pero mucho Champagne.
Centrándome a lo que vine, compartir mis "vivencias" con Paul Auster. Pues él es distinto a todo. Es peculiar, singular, agudo, comprometido. Me gusta lo que dice, pero mucho más como lo dice.
Su estilo es aparentemente sencillo, gracias a su trabajo y conocimiento de la poesía, pero esconde una compleja arquitectura narrativa, compuesta de disgresiones, de metaficción, de historias en la historia y de espejismos. Su extremo análisis es increíble. Desmenuza los hechos en profundidad. Me quedo con la sensación de que comienza a escribir sus libros por el final, por la elegancia de cerrar los círculos, sin dejar elementos a la deriva.
En Leviatán, tanto como La noche del oráculo, por momentos me resultaba "agotador" pero nunca aburrido. Justamente eso, es lo que más me gustaba, el desafío constante.
Puedo solo confirmar lo que que en el preámbulo de uno de sus libros leí: Todos los estados reales son corruptos"_Ralph Waldo Emerson _